jueves, 21 de mayo de 2009

Escuela de ladrones

No de políticos, ni empresarios, deportistas, artistas, empleados, actores, sindicalistas, policías, médicos, abogados, arquitectos o ingenieros... aunque la lista puede ser larga debido a la infinidad de robos que generan algunos en estas actividades. Digo ladrones, ladrones, los amigos de lo ajeno y sus tácticas para apropiarse de lo que no es suyo.

En Barcelona generalmente son sin la violencia que utilizan en Argentina donde muchos directamente van con un arma en la mano y por unas zapatillas o un auto, te meten un tiro o no, dependiendo de su benevolencia o drogadicción, como también del tipo de reacción que aquel que es asaltado otorgue. Muchos por instinto defensivo morirán en el intento. Dicen que no hay que reaccionar y dejar que hagan lo que dicen. Pero también hay que estar en situación. Lo inteligente es entregar todo y ni mosquearse. Lo impulsivo es defender tus cosas. Y ahí está el problema.

Acá existe una escuela que hasta debe tener grados y manual para cada curso en el que se especializa. Por el centro de la ciudad está el ratero de poca monta que realiza actos que rozan lo cara dura (sinvergüenza como dicen acá). En el metro si vas con la mochila en la espalda, en algunos casos hasta de costado, te la abren lentamente y de a poco te van sacando las cosas. Le pasó a gente cercana a mi entorno a quienes por suerte en algunos casos no se les llegó a concretar el robo. Otros han sido testigos y se han quedado duros sin saber que decir, avisándole al pobre pibe o piba de lo que le habían hecho. Lo que se dice, el miedo a tener problemas. 
Después están los que van al acecho de los turistas, sobre todo de personas mayores. En milésimas de segundos desaparecen con móviles, carteras, bolsos o cámaras de fotos. A muchos los atrapan, pero las eternas leyes hacen que en nada estén en la calle otra vez. Y si son menores se ríen en la cara de todos, hasta que se hacen mayores y reclutan a otros menores para que trabajen para ellos. 

A mi hace cuatro años me robaron en circunstancias extrañas, pero mayormente por PELOTUDO. Trabajaba en un bar (en una zona de empresas apartado de la ciudad) y dejábamos nuestras cosas en un cuarto en el que nos cambiábamos, ubicado al lado de una puerta trasera del lugar. Como estábamos adelante trabajando no oímos la entrada del fugaz hijo de puta que fue así y todo, descubierto por la mujer que limpiaba. Comenzó a gritar y el tipo salió disparado. Eso si, algo cargado, porque alcanzó a llevarse mi bolso con todo lo que un bolso puede tener y el de la mujer también, el resto con el apurón lo dejó. Corrí atrás de él pero desapareció en un auto que lo esperaba a lo lejos. Dos errores gravísimos: 
Uno: no le di de baja a la tarjeta del banco inmediatamente, porque con el asunto no me di cuanta la verdad. 
Dos y peor de todas: como la había sacado hacía poco tenía el número del pin pegado a la tarjeta... ¡Cua cua cuaaaa! Se lo deje en bandeja al chaval. Me faltó ponerle un cartel que diga: "Tomá, robame que me gusta". Me dejó seco. No solo la plata en efectivo que tenía, documentación y llaves (que a su vez tenés que sumarle el monto de 100 euritos que me cobraron por cambiar la cerradura), sino la poca que tenía en mi cuanta bancaria. Denuncia a la policía que, debo decir, se portó realmente bien. Mirando el video del banco del cual me había sacado todo, veo a la persona cometiendo el vil atraco, pero entro tan bien camuflado el hijo de puta que apenas se lo podía distinguir. Lo peor viene después cuando la gente se indigna con lo que te paso y te dice: si hubieras hecho tal cosa... ¡Hubieras las pelotas!, lo que hice hecho está, hipótesis del pasado no me sirven, menos para mi dignidad ya estropeada por lo sucedido.
Parecido le ocurrió a dos amigos míos. Uno también como yo le pasó en el lugar donde trabajaba. Al otro por despistarse cinco segundos en la playa, aunque era de noche. En las noches de fiesta es cuando más cuidado hay que tener, los tipos se ponen a centímetros tuyo y cuando giraste la cabeza desaparece tu bolsito de la nada.

Lo mejor es la nueva o no tan nueva modalidad de una categoría un poco superior a estos ladrones de poca monta. Van con un auto lo empotran en un local y a sacar todo lo que se pueda. Ahora se la están agarrando con los de ropa a los cuales debido a mi ignorancia no le veo mucho el negocio. Las joyerías ya les estaban dando demasiados problemas.

Y algunos de los de la categoría baja no les importa nada. Incluso si los descubrís te hacen frente y te dicen que no están haciendo nada. La mayoría inmigrantes de pueblos de mala fama. 
Pero cuidado que sin darte cuenta, mucho de lo que te rodea es de buena fama y también te agujerea el bolsillo. El literal, el del banco y el del cerebro.

Cinco tracks de "Hours" (1999) de David Bowie.
#1  Thursday's Child (último gran tema tranquilo que escribió Bowie) 
#2  Something In The Air
#3  Survive
#5  Seven (¿Por qué no puso Seven como track #7, hubiera sido más fácil de recordarlo no?)
#10  The Dreamers
Hizo lo que quiso, usó los sonidos que le salió de las pelotas y estuvo en algunos casos si, en otros no, a la altura de los sonidos de cada década. Buen disco que hacía tiempo no escuchaba.

www.tresdeagosto.com

2 comentarios:

josé dijo...

que paso con el chorro que te robo? lo viste en el video y?
lo atraparon?

el tipo dijo...

no, imposible, entro al cajero con la cara casi tapada por una gorra y no habia forma de identificarlo me cago en su puta madre