Ariel Garcé tenía comprado un pack de avión, hotel y entradas, para asistir al mundial de Sudáfrica como hincha de la selección Argentina. Finalmente no va a ir como hincha neto, sino como jugador. Suplente faltaba más, pero va en lugar de por ejemplo Javier Zanetti, el polivalente capitano del Inter. Garcé, un tipo muy afortunado que habrá regalado (supongo) ese viaje a un familiar o amigo, va al mundial como sexto defensa.
Los periodistas no se cansan de pedir a la gente que entienda que estas pelotudeces no son extrañas en Maradona, otros que hay que dejarse de lamentaciones y mirar para adelante, otros que fue una decisión fuera de toda lógica, esto último algo normal en la forma de actuar del pseudo director técnico.
Dejarse las lamentaciones: la catarsis es buena durante unos dos o tres días, así que me suena a mí, algo más que necesario ante tanto boludeo que ya ni siquiera resiste la argumentación del gusto por el estilo del jugador, como tampoco por ese texto de que es el técnico el que decide. Ni que esto no lo supiéramos.
Luego, no solo con lo de Garcé está el problema. Cuando empiecen con las amarillas, algún que otro lesionado o cuidados obligados, se van a acordar (estos que dicen que no hay que quejarse), de quejarse. Los suplentes dejan mucho que desear: ¿Clemente, Garcé, Bolatti, Maxi Rodríguez, Palermo? Por cada uno de ellos existe un jugador que está en mejores condiciones, incluso dos.
Pero las decisiones hechas con el cuore te salvan una o dos veces, más sería un milagro, como Italia '90 más o menos. Y así se maneja este tipo, con intuiciones, con los huevos, con la garra, con el corazón, con un "lo vi muy bien en el vestuario" (????). De inteligencia a la hora de elegir, cero.
En España todo lo contrario, la razón en los elegidos. Y aún así, los cavernarios periodistas madrileños lo critican por haber elegido con inteligencia (se ve que ocho jugadores del Barça en la selección española no es algo que digieran muy bien estos paletos). Del Bosque fue práctico. El que anda mejor, el que tiene mejores números y mejor temporada adentro. Nada de amiguismos, ni partidos pasados bien jugados, ni huevos, ni corazón, ni estampitas. Inteligencia a la hora de elegir, mucha. Tiene España el equipo más completo de todos. Que vaya bien o no ya es otro asunto. De hecho van tan crecidos que los puede llegar a tumbar la soberbia en la que andan envueltos.
Si ambos directores técnicos pudieran hacer un cambio no lo dudarían. Una parte de la prensa argentina a España y una parte de la española a Argentina. Y todos contentos, los de la razón y los del corazón.
Interesante versión. "Teardrop" de Massive Attack por Elbow.
www.tresdeagosto.com
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario