lunes, 1 de junio de 2009

Vuelos

Si tenés que agarrar un avión hoy, o sos simpatizante de los números y las estadísticas, o te cagás en el culo nada más despegar. Yo me sumo a la primera tanda aunque reconozco que no la paso nada bien en los despegues. Después me relajo a menos que tenga una hora de turbulencias exageradas como me pasó cruzando el Amazonas. O cuando aterrizando en Buenos Aires había tanto viento en Aeroparque que veníamos de costado, casi a 45 grados, y el muy jetón del piloto se empecinó en aterrizarlo. Pegamos un golpe en la pista que pensé que era lo último que oía. La gente luego de aterrizar tenía tres tipos de cara. Asustado con los pantalones llenos de palomas, blancos como Iniesta, o de póquer con el corazón a 20.000 revoluciones por segundo. Como en mi caso.

Aquella persona mayor de 20 años (cuando sos adolescentes te importa un carajo todo) que diga que no tiene un mínimo de respeto a un vuelo, miente. Incluso los amantes de las estadísticas. Porque vaya forma de palmarla volando y con gente gritando y llorando a tu alrededor (o por lo menos así me lo imagino yo). No suena muy tentadora la propuesta. Depende de la agonía posiblemente se sufra menos que en uno de autos. Pero ese tiempo previo, esos segundos anteriores al impacto suenan terribles y muy desgraciados. La "espectacularidad" que hay en torno a un accidente aéreo, donde los medios y la imaginación humana alimentan más aún el suceso, hacen que esto parezca peor.

Hay tres cosas que me dan cierta gracia en un despegue. Primero los hijos de puta que se duermen (hay muchos que se hacen los dormidos, pero me consta que están los que se duermen con ronquido incluido). Me molesta más por envidia que por otra cosa. 
Después están los que se hacen que no les importa nada, con un  diario o un libro frente suyo. Y firmo un cheque en blanco que en el momento que comienza a correr y posterior despegue, no leyeron ni una sola letra de lo que llevan en sus manos. De hecho no saben ni de que se trataba el artículo o párrafo. 
La última son aquellas personas que se ponen a rezar y a hacer malabares en el aire para arriba y para abajo. Me acuerdo una señora que parecía se enfrentaba al Apocalipsis de tantas palabras que balbuceaba invocando a aquel que nunca se vio. Me entró miedo, no por el avión, sino porque parecía que estaba en un vuelo a un infierno que de pronto se tornó visible. Y yo pensando que volaba a Barcelona. Finalmente llegué al Prat. Caso contrario no hubiera llegado a ningún lado señora.

Cuando el vuelo ya está arriba, a pesar de algunas turbulencias, estoy tranquilo porque las posibilidades de caer son mínimas. Pero hoy escuchando la radio Ser, un programa a la tarde donde en un segmento de los lunes, se encuentran varios escritores o periodistas de diversos países, entre ellos Jorge Lanata, hablando de lo que surja, que pasa por acá, o por allá. Y me enteró de lo del vuelo de Air France que salía de Río de Janeiro para París. Se cayó al océano atlántico, parece ser que frente a las islas de Cabo Verde. Te ponés a leer los diarios y todos están con esto como tema principal. Normal. Y como subtitular te ponen una lista de las peores catástrofes aéreas relatando y mostrando detalles de cómo, cuándo, por qué y cuántas personas (esto es muy importante remarcar parece) murieron en el accidente. Como para dar ganas de volar. Más estúpidos aquellos medios que exigen la lista de pasajeros inmediatamente. No, no es para que sus familiares se enteren, ellos ya se han enterado. Es para vender más. Como me dijo un profesor donde hay crisis hay venta.

Al aterrizaje le tengo más simpatía. Aunque seguramente porque es el último tramo que queda, para tener de una puta vez los pies sobre la tierra.

Cinco tracks de "The Man Who" (1999) de Travis.
#1  Writing To Reach Out
#2  The Fear
#3  As You Are
#4  Driftwood (la joya del disco)
#7  Why Does It Always Rain On Me?
Tuvieron su gloria a principios de esta década y se fueron apagando de a poco a base de inventos innecesarios que solo los iluminados pueden hacer. Muchas veces como se dice en el fútbol, equipo bueno no se toca. En este caso estilo bueno no se toca. 

www.tresdeagosto.com

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