Me cago. El pibe era muy buen jugador, el central tapado que posiblemente debería haber tenido su oportunidad en la selección de España. Con el argentino Nico Pareja hacían una pared impasable en la defensa del Espanyol. De hecho este año Pochettino le había dado la capitanía. ¡Era muy bueno el chaval!
Caía bien a todo el mundo, propios, contrarios, a la prensa, directivos y técnicos, laburador, de bajo perfil, daba todo por la camiseta. Desde atrás comandó la salvación del Espanyol la temporada pasada.
No quiero entrar en la típica del tipo que al morir era una gran persona, sin dudas que si hubiera sido o hubiera parecido un tarado lo decía, pero este no lo era o al menos no lo parecía.
Es inevitable que recuerde una conversación de un minuto que tuve con Dani Jarque por teléfono, ¿raro no?:
Trabajando en el estadio olímpico de Barcelona (donde el Espanyol jugó hasta mayo de este año), estaba afuera del mismo a punto de entrar por una de las tantas puertas que tiene el lugar. Una mujer visiblemente perdida se me acerca para preguntarme acerca de un acceso. Como no entendió mi explicación me dio el móvil para que le explique a la persona del otro lado del teléfono donde se encontraba la mujer en cuestión y como podíamos ayudarla a entrar. Era Dani Jarque y la mujer era su abogada. Me enteré que había hablado con él porque ella me lo aclaró, sino para mi hubiera hablado con un pibe de veinte años que estaba ahí y que debía encontrarse con ella, nada más.
Una pena. Supongo que difícil de entender para quien no gusta del fútbol, pero la verdad que es una gran pena. Habrá que seguir jugando.
2 comentarios:
Sí, es una pena. Siempre es triste una pérdida, pero en estos casos en que la vida que se va es tan joven, realmente te planteas las cosas.
Tuve la oportunidad de acudir este invierno al partido Espanyol-Numancia (creo recordar que fue el único que ganó el Numancia fuera de casa..., para lo que sirvió)y me ENCANTO la afición del Espanyol.
Gran hinchada tenemos, es cierto. Y me acuerdo de ese partido también, gran desilusión.
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