Es negro con manchas blancas, lo llaman mosquito tigre. Me dejó las patas destrozadas, hasta catorce picaduras conté más una en el cuello. La que ataca es la hembra, el macho (bastante nenaza) se queda comiendo del néctar de las flores. La dama es la que sale a buscar guerra y se ve que le gusta la sangre de la rodilla para abajo. En cuanto te toma de punto no te abandona y te pelea hasta dejarte de los nervios la muy hija de puta. Así me paso el otro día mientras estaba escribiendo el libro.
Aparecieron de la nada. Dicen que por aguas estancadas (tenía una maceta de hecho al lado), las cuales usan para dejar las larvas. Tres en una tarde, diría cuatro, pero esta última abandonó el campo de guerra cuando tiré el agua a la mierda. Cacé una y vi los puntos blancos. ¿No será este famoso mosquito tigre del que escuché hablar puede estar por Catalunya este verano? Lo era (de cuantas dudas te saca internet). Me dejaron obsesionado. Veía mosquitos tigre y no tigre por todos lados. Ya me rascaba por cualquier pelotudes. Así que corte de tajo mi escritura y salí de caza, revista Rolling Stone en mano, a modo de arma.
Es un laburo. Te tenés que quedar quieto y esperar casi congelado que se planten o aparezcan. Donde te haces el héroe y los buscás, imposible que los encuentres. Paciencia, mucha paciencia. Una se empecinó con mi cara, parecía a propósito loco. Estos son más vivos que los comunes, no tengo dudas. Pero se ve que tarde o temprano mis jugosos pies fueron demasiada tentación para ellas. La liquidé al lado del tobillo. Blanca y negra, hincha de la Juve.
Por la luz de la ventana vi que había una más que andaba cerca de la mesa donde escribo. Me senté y esperé. Cometió el error de posarse tranquilamente en la mesa. Su cuerpo aplastado sobre el fondo blanco parecía una minipintura abstracta de Jackson Pollock.
Lo peor es que te dejan dos regalos. Uno, pensás constantemente que te están picando los mosquitos del orto estos que no sé como carajo vinieron a parar acá. Lo otro, mucho peor, que no parás de rascarte. Dicen que hielo, agua con jabón... bah! es desesperante putos bichos de mierda.
Cinco tracks de "Vulnerable" (2003) de Tricky.
#1 Stay (el remix de la canción es mejor aún)
#4 Car Crash
#8 My Mermaid
#9 Hollow
#12 Love Cats (versión del tema de The Cure que no reconocés hasta el estribillo)
Cuando se le sale la cadena de la bicicleta hace auténticas cagadas, pero cuando está bien de salud saca muy buenos discos como este. Aunque la voz (imagen también porque no) de la italiana Constanza Francavilla se lleva medio álbum. O más. La descarga entera no va a estar de más.
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