Una vez que aparece un derrumbe como el que pasó la semana pasada en Palma de Mallorca, cuando cayó un edificio matando a siete personas, parece que ahora se estuvieran por caer varios edificios por todos lados.
Como si fuera un efecto dominó donde de pronto se descubre que otros más están en situación de riesgo y desalojan los lugares para que no se repita la historia de Palma.
Pero esto pasa con cualquier extraño suceso. Después del Tsunami, hubo riesgo de como diez tsunamis más en un plazo muy corto y cercano a aquel día de diciembre del 2004.
O siempre hubo y nunca se dijo nada, o estamos ante el efecto dominó creado por la prensa para vender más. Una de dos. Si aparece una mujer que mata al hijo ahogándolo en la bañera, a la semana un nuevo caso. Si un perro mata a la dueña,a la semana un amigo del hombre deja de serlo por un momento más.
Vamos a ver ahora que el desprendimiento de unas rocas mataron a dos turistas en Tenerife, sino aparece un nuevo desprendimiento. Como ya pasó en el Algarve portugués este verano matando a una familia entera de la ciudad de Oporto.
Hasta que rápidamente nos olvidamos de todos estos casos que leemos con extrañeza, pensando en la mala suerte que se puede tener. En como esto no es más que una lotería donde en lugar de llevarte el mejor premio te llevás el peor de la manera menos imaginable. Aunque a decir verdad hay gente que se la busca. Idiotas hay por todas partes.
Después van a los cementerios a llevar flores durante un cierto lapso de tiempo hasta que llegan a un cansancio de tanto recuerdo que solo se acercan el 1 de noviembre o nunca más.
Una señora se quejaba ayer por televisión de los robos de flores en los cementerios. Es que somos creativos y ratas hasta para eso. ¿Para qué comprar flores si seguro una abuela ya habrá dejado las suyas a su marido muerto hace cincuenta años y no cuesta nada tomar prestado ese despampanante ramo para dejarlo en la tumba o lo que sea del pariente nuestro que ya la haya palmado? De pasó ahorramos unos euritos.
La abuela está equivocada. A pesar de los reiterativos robos, sigue metiéndole flores a quien apenas debe recordar. Y encima más que flores son árboles chaval.
Yo más que flores le llevaría algo que no se pueda robar y que haya tenido más relación con el muerto.
En el caso de mi padre una lata de cerveza vacía o una botella de whisky tambien vacía (ambas llenas durarían menos que una flor). Estaría más agradecido por esto que por unas flores que de verlas las regalaría sin pensarlo al muerto de al lado.
Pero como este rito me parece absurdo, mejor me quedo en mi casa metiéndole a mi cerebro recuerdos en lugar de flores y cerveza en lugar de cerveza.
Leyendo de vuelta el post anterior me acordé de este grupo que hubiera sido mejor ponerlo el viernes. Lo tenía muy olvidado. "El Espejo" es un temazo.
Cinco tracks de "Nena de Hiroshima" (1990) de Todos Tus Muertos.
#3 Break On Through (si, versión del tema de The Doors, y bien hecha)
#5 Fallas
#6 El Ritmo De La Sangre
#7 Se Que No
#8 El Espejo
Cuantos recuerdos con la gusanada antes de salir de caravana (un disco que presentó el Peluca en sociedad). Un muy buen disco de una banda que cuando comenzó a pasarse a ritmos más latinos y dejó el rock/punk de lado, la cagó. Pero a la plebe le gusta sentirse identificado con algo más propio y menos gringo. Así está la actualidad musical argentina. Patética.
Voy a hacer esta semana cinco discos de los 90 de bandas argentina que en ese momento copiaban o aspiraban a cosas mejores que las de ahora. Babasónicos, Juana La Loca (el primer disco es muy bueno, después se fueron a pique), Los Brujos y Suárez o Martes Menta. Solo quedan los Babasónicos creo y es la última banada que se afianzó contando con la gracia de diferentes generaciones y crítica.
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