Las desconcentraciones en un concierto suceden. Mantener la atención puesta en la música todo el tiempo es imposible. Siempre están los boludos que te puedan tocar al lado, el cansancio, recuerdos, preocupaciones, olores, gente que sale, que se te cruza. El codeo sin querer y posterior disculpa con el vecino. Puede ser también que el setlist esté mal hecho y después de una canción lenta o poco llamativa le suceda una igual de lenta o igual de poco llamativa. O cruzadas, no importa.
Yo me acuerdo de las 3 horas de The Cure en el Palau Sant Jordi como el mejor de los conciertos que fui. Sin pantallas, sin extras ni cosas extrañas, creo que la atención solo la perdí con un pelotudo argento que se empezó a hacer el loco y lo tuvimos que calmar con un desconocido vecino.
Ayer en la sala chica del Razzmatazz (no sé cuanta gente, pero no más de 300 personas creo), pasó algo parecido. Aunque lamentablemente más corto, hora y media.
Las versiones en vivo de las canciones de Soulsavers fueron mejores que en los discos, algo poco usual en realidad a menos que las disfrazes con pelotudeces visuales.
No tenían nada, ni pantallas, ni discursos, ni presentaciones. La iluminación (que supongo a pedido) era un estático contraluz a ellos en colores azul y rojo (como si fuera del Barça casi) que apenas permitía verles la cara. En una esquina los coros de dos negras que ayudadas por la oscuridad, apenas se veían. Una lástima no poder observar más claramente dos voces que, tal vez ayudadas por esas melodías impresionantes, sonaban mejor que si lo hicieran solas.
Cuando apareció Mark Lanegan después de una intro instrumental del resto de la banda, ni hola ni nada. Empezó con el segundo tema (me cago no me acuerdo cual era) y las rasposas cuerdas vocales de Lanegan confirmaron como no puede quedar mejor la música de esta banda con esta voz llevando la delantera. Es una simbiosis para el oído humano.
Una pena que el muchacho (solo salió de su boca "thank you" tres veces) apenas se moviera de su posición delante del micrófono. Está bien que la música de Soulsavers no es para hacer payasadas, pero un poco de acción no le haría mal.
Sobre todo viendo y oyendo como retocaron algunas canciones (con varios in crescendo) para que la gente no pierda esa concentración que hablaba al principio. Los sutiles solos del guitarrista eran un lujo para los oídos y una distracción positiva para los ojos.
"Some Misunderstanding" (con unos coros que te tocaban la neurona más dormida) y "Spiritual" fueron para poner la piel de gallina. Al final terminaron con "Revival", que la verdad sonó corta. Supongo que porque todos queríamos más y porque de esa gran composición todos esperabamos que la estiren a más no poder, hasta rellenar esas dos horas que un concierto suele tener.
Impresionantes!
Hoy tengo la gran suerte de verlos otra vez. De teloneros de Depeche Mode. No sé si los van a entender.
El video es pedorro y los que encontré en vivo sonaban como el culo, así que como sea les pongo este temón, "Some Misunderstanding".
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