lunes, 6 de julio de 2009

Yo maté a la heladera

La semana pasada además de recitales y la venida de mi amigo de Washington, tuve la desgracia de asesinar a mi heladera (nevera). Desgracia más grande si se tiene en cuenta que acá no bajan de los 30º y que los dueños del departamento jugaron con mi calor durante cinco días.
Un presupuesto de una forma, otro de otra, mandarlo por fax par que lo apruebe los propietarios... y todo por 170 euros de mierda.

La heladera es chica, la mitad del tamaño de la normales. Andaba bien, pero el freezer o congelador, su "cerebro", producía más hielo que el Perito Moreno en pleno agosto austral. Me compré unas birras y como estaban calientes abrí este mini freezer que tiene. Las hamburguesas habían quedado sepultadas por duras capas de hielo que avanzaban hacia la puerta como el mejor de los glaciares.
Intenté meter una birra para que se enfríe lo más rápido posible y no entraba ni en pedo. Eso es lo peor que te puede pasar si cagado de calor, con ganas de tomarte una cerveza ves que el enfriamiento se puede alargar hasta las tres horas. La desenchufé y agarré dos cuchillos. Uno chico para el hielo más próximo y otro más largo para el del fondo. Picando durante media hora ya tenía lugar para una, dos y hasta tres birras. Pero la motivación me llegó hasta los nervios y músculos de mis brazos y dije, a esta la dejo pelada de hielo y la cago. No la vuelvo a tocar hasta dentro de unos meses por lo menos.

En la parte inferior, la base, me faltaba poco para dejarlo limpio. Pero en un exceso de confianza, el cuchillo atravesó una parte que parecía más dura de lo normal e ingresó en un golpe seco y certero al circuito de gas que hace que el freezer y por consiguiente, toda le heladera, funcione.
Un largo, frío y rápido chorro de gas salió disparado de ahí, dejándome la mano helada y con un extraño olor quemado.
Le dije a mi novia: me parece que me la cargué. Y así fue. Al principio como buenos ignorantes, pensábamos que se había cagado solo el freezer y que el resto funcionaría bien. Pero cuando las últimas capas de hielo terminaron por deshacerse dimos cuenta que estábamos equivocados. Chau heladera.
Nota aparte: expliqué veinte veces lo que había hecho. Algunos parece que no se conforman con las palabras que oyen y quieres que se lo repitas una y otra vez.

Después de cinco días (creo que fueron más) apuramos el trámite y por suerte aprobaron la compra y no tenemos que poner nada (faltaría más siendo el departamento y la heladera de ellos).
Como chivé con el puto calor que pasé cuando el viernes caminé en subida diez cuadras con la compra en un carrito. Y peor aún, llegás con la lengua por el piso y abrís la heladera vieja como un boludo para buscar agua fría. Nabo de los buenos, porque además me olvidé media manzana que producía nuevos organismos de vida y que emanaba un olor que desató unas importantes ganas de lanzar. Que olor chaval. Fue la venganza por mi asesinato.

Cinco tracks de "An End Has A Star" (2007) de Editors.
#4 Bones
#5 When Angers Shows
#6 The Racing Rats
#8 Escape The Nest
#9 Spiders
Hasta ahora tienen dos discos muy prolijos. Un grupo al que le tengo fe. Pero con Interpol me pasó que el tercero me decepcionó bastante. A ver como viene el tercero de ellos. Y en vivo son muy buenos.

www.tresdeagosto.com

2 comentarios:

josé dijo...

juan carlos sos un nabo. Aunque recuedo en alguna oportunidad a ciertas personas dominadas por una furia escabiadora descontrolada utilizar el hielo que se forma en el frezzer para enfriar un trago.

el tipo dijo...

Y yo hice también esto último que decís Ruso.