martes, 14 de julio de 2009

Las chicas argentinas no caen bien

Encuentro una nota idiota en un diario argentino sobre una tal Lusiana Lopilato creo se llama, que sale con el cantante Michael Bublé. Cansados del acoso de la prensa por saber si son novios o no, la emprendió contra ellos en un teatro de Buenos Aires y huyeron en un auto a su departamento.
También me entero que parece (tamos medio pelotudos hoy) esta piba le clavaba la guampas al culpable de la derrota argentina contra República Checa en la copa Davis de tenis el pasado fin de semana, Juan Mónaco. Así que ya saben la autora intelectual de la derrota, Lusiana Lopilato, de quien tal vez me equivoque, pero la pinta de histérica no le falta.

El fin de semana pasado tuve varios encuentros sociales con gente de diferentes partes del mundo. Debido al comentario muy desafortunado de una de las presentes (argentina ella), salió a colación el día siguiente el tema de que las mujeres de aquel país no son bien vistas, ni se hacen querer demasiado por acá.
A mi no es la primera vez que me los hacen. De hecho me lo hicieron muchas veces. No podemos generalizar (como todos los clichés que se imponen a la gente de cada país), pero si es verdad que existe una tendencia.

Yo lo pude comprobar cuando recién llegado a España di cuenta de las bondades mentales femeninas europeas y de cuan equivocadas estaban, ciertas neuronas de las gauchas. Existe posiblemente en ellas una desagradable soberbia, histerismo y mal humor para con todo lo que las rodea. Creen que solo sus actitudes y pensamientos son los correctos, lo cual me parecería bien si justificarían ello y no como muchas que solo se limitan a hablar por hablar, incluso hiriendo gratuitamente a otros seres muchísimo más respetables que ellas.

Varias parecen que se encontraran en estos lares a disgusto, porque nada de lo que se hace aquí está bien y todos en la ciudad en la que viven, son antipáticos (sería bueno se dieran cuenta que eso justamente son ellas). Lo que deberían plantearse es un regreso a las tierras donde se las agasaja exagerada y ciegamente, ayudando de este modo a su estupidez mental. No creo que merezcan tanta flor. En el conjunto total no son para tanto.

Aquella que se sienta ofendida será porque tengo razón en lo que escribo. Por el contrario la verdad no ofende, solo es la verdad.
Tranquilo lo digo porque estuve a ambos lados del océano y si ya tenía mis serias sospechas viviendo en Argentina, al llegar acá fue solo confirmarlo al mes de estadía española.

Muchas veces es necesario cambiar el chip cuando se vive en otro país y cultura que no es la que has nacido. Bueno, conozco casos de personas que al llegar solo criticaban todo lo español, al cabo de uno o dos años dieron cuenta de las cosas y dejaron la falta de sentido común a un costado. Me cago, ahora que me acuerdo eran pibes. Yo que me había ilusionado...

La libertad para criticar la tienen siempre, eso sin dudas, como la tengo yo y el resto de las miles de personas que me dijeron que muchas mujeres argentinas son unas pelotudas.

Otro tema dijo Santo. Aprovecho para saludar a mis primos Gonzalo (no sé cuantos son los años) y a el Peluca por la friolera de 36 piruletes.
También a mi amigo Esteban y Mara por traer ayer al mundo a Luca Grassi. 4 kilos 300 gramos, un toro. Estuvo haciéndose esperar el tipo como una semana o más de lo pactado, con razón tanto peso. ¡Felicidades a todos!

www.tresdeagosto.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

juani,, gracias por acordarte del cumple,son 19 ya nos vemos muy bueno el blog


gonzaaa

el tipo dijo...

Un abrazo Gonzalo.