lunes, 27 de julio de 2009

Distracciones

Lo de los ministros de economía de Argentina es grave. No hay forma de encontrar a uno como la gente y si lo encontrás seguro que se pelea con los jefes por querer hacer las cosas bien. Por lo que creo, no hay remedio.
La posibilidad de vivir en países diferentes te permite comparar. Nada de abrir cabezas y esos clichés que te hablan de que viviendo en otro país abrís más el coco. Pelotudeces. Lo que hacés es simplemente comparar como funcionan los sistemas de uno y del otro (sea cual fuere), y en base a esas comparaciones poder llegar (si salís del nacionalismo barato) a ver o al menos intuir, cual lo hace bien y cual lo hace mal.

La economía de Argentina la maneja un tipo que no es el ministro. Es el secretario de comercio. Ya con eso estamos mal. Se maneja con la mentira y el patoterismo para hacer lo que se le dé la gana (amenazas a empresarios ante cualquier intento de suba de precios) y mentir en base a falsas estadísticas para que la gilada se crea que todo va bien.

Como nadie lo puede sacar (no entiendo sobre todo después de la última derrota el porque), al que sacan es al ministro de economía que no comulgue con sus órdenes. Pasaron ya varios, el anterior al actual, Carlos Fernández creo se llamaba era un paquete con moño y todo. Nada. Lo que hacía ahí es nada. ¿Qué pasará por su cabeza al ver como era menospreciado por todos?, ¿cómo se sentirá una persona con un cargo importante sin poder o querer poner las cosas en su lugar?, ¿cuánto se habrá llevado por tener el patético honor de haber sido una marioneta?

El nuevo se llama Amado Boudou. Bastante joven. En teoría debería poner en su lugar al secretario que maneja todo y ya que está en el ministerio y si se acuerda, tratar de ver la forma de sacar adelante el país junto al resto de políticos, que para eso está y se le paga (¿además de para en teoría robar no?).

El tema es que en lugar de planear la mejora argentina, de ver la forma de no deber tanta plata, de ver en... bah, ¿para qué enumerar si de todo harán el dos por ciento?
Pero este en lugar de tratar de hacer el dos por ciento va y compra televisores de plasmas, notebooks (portatiles) y se le ocurre montar un minigimnasio para los trabajadores en el mismo ministerio. No hace falta aclarar que todo esto es innecesario cuando todo está en el país como el ojete.
La última es muy buena. Contrata a Charly Alberti, el baterista (los bateros siempre dando problemas, lo escribí acá hace poco) de Soda Stereo (gran grupo de los 80 y 90 del rock nacional) para que desarrolle la página web del ministerio (Alberti es un Applemaster, o sea, va muy bien con mac y todo lo que pueda hablarse de diseño, pero por lo que leo no pega un negocio ni en pedo).
Igual que lo anterior. Mientras la economía va para atrás (en grave picado diría), entran estos boludos para tratar de arreglar problemas de poca importancia como el estado físico de sus trabajadores o la actualización de la página web del ministerio de economía.

Y mientras tanto el argentino promedio se distrae y no se da cuenta que cuando se publican estas pelotucedes por algún lado te están rompiendo el culo, sea el inútil del ministro de economía o toda la inoperancia del gobierno actual. El tema es distraer.

Cinco tracks de "Liberty Belle And The Black Diamond Express" (1986) de The Go-Betweens.
#3 The Wrong Road
#4 To Reach Me
#7 Head Full Of Steam
#8 Bow Down
#9 Palm Sunday
Australianos. El cantante la palmó hace un par de años creo. Se formaron en los 80, se separaron y retomaron en el 2000. El último disco que dejaron en el 2005 es una joyita. Son de esos grupos que uno oye alguna buena crítica, pero que nunca termina de darle pelota (supongo que por la falta de publicidad, tiempo y plata) y cuando los descubrís, aunque tarde, te alegrás. Ahora estoy escuchando un poco de Dead Can Dance, aunque hay que tener cierta paciencia con ellos.

www.tresdeagosto.com

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