Que con el último que había salido le había ido tan mal que no quiso saber de hombres por mucho tiempo, Albano Drácula se llamaba. Recordó lo extraño que era el hombre, en como cada vez que ella se tocaba su cadena con una cruz a modo de coqueteo, él se retiraba al baño. Pensó que seguramente eran demasiados sexys sus movimientos cadenísticos y que seguro se iría a tocar para calmar el ansia. Luego al hombre casi le dio un ataque al corazón cuando del menú, ella solicitó unas gambas al ajillo de primero y una pasta con salsa de pesto de segundo y lo difícil que fue volver a elegir otro plato ya que ella era fanática del ajo. Que había terminado tan mal la noche que él tipo le había mordido el cuello no una, sino dos veces, porque la primera se había enganchado el colmillo con uno de los enormes aros redondos que tenía y casi le arranca la oreja. Más tarde intentó besarla pero tenía tanto aliento a perro viejo que recibió una negativa y éste llevó su boca al otro lado del cuello, esta vez mirando bien de no enredarse con el aro. Y que a partir de ahí mucho más no recordaba.
Los médicos ante semejante relato le preguntaron diez veces si eso había pasado en serio o estaba borracha o confundida con alguna película, pero lo negó y confirmó que había sucedido las diez veces que fue preguntada.
Se realizó los estudios tal como habían pedido los doctores y encontraron que la mujer no tenía más sangre en todo el cuerpo, constatando que el señor Drácula se la había chupado toda. Lo que se preguntaron, y varias veces, era cómo seguía en pie si ya no tenía más sangre y los nuevos analisís rebelaron un trabajo impresionante de Albano Drácula. El tipo había reemplazado cada mililitro de sangre chupada por leche larga vida y de ésta forma fue como pudo sobrevivir, y así comprendió el porque de una extraña palidez poco habitual en ella.
Lucía preguntó si podría continuar viviendo así y le dijeron que si no hubiese sido larga vida la leche estaría con problemas, pero con este tipo le quedarían unos largos años. Aunque le recomendaron que claro, con tanta leche en el cuerpo deje de tomarla, por lo menos hasta que tenga la necesidad de renovarla. Y que incluso podría vivir unos años más que el resto.
Cinco tracks de "To Record Only Water for Ten Days" (2001) John Frusciante
#1 Going Inside
#3 The First Season
#4 Wind Up Space
#13 In Rhyme
#14 Saturation
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