viernes, 13 de marzo de 2009

Cuentos Ridículos 1: Regla

Lucía estaba preocupada porque hacía dos meses que no le venía. Aunque los tiempos indicaban que era absurdo, pensó que podría haber quedado embarazada y se hizo uno de esos test que venden en cualquier farmacia. El mismo le dio negativo, y respiró muy aliviada porque se sacaba un gran problema del medio, no quería tener un hijo con aquel gordito dientudo con el que se acostó en una noche de jolgorio irresponsable. Dejó pasar unos días más y se olvidó del asunto hasta que se decidió a ir al médico porque la situación no se normalizaba, además pensó que tal vez esos tests no serían tan buenos. Su ginecóloga de siempre le dijo que estaba todo en condiciones y que no se encontraba embarazada, pero que sin embargo pediría que se le realizaran una serie de estudios porque era imposible que la menstruación no apareciera después de tanto tiempo. La médica muy extrañada incluso llamó a un colega para tratar de averiguar que era lo que estaba pasando. Le preguntaron si estaba teniendo un mal momento o un cambio grande en su vida y que eso podría influir, pero ella dijo que no, que todo era normal, su trabajo, sus amigas, su familia, aunque resaltó como comentario que lo único que le faltaba era un novio. 
Que con el último que había salido le había ido tan mal que no quiso saber de hombres por mucho tiempo, Albano Drácula se llamaba. Recordó lo extraño que era el hombre, en como cada vez que ella se tocaba su cadena con una cruz a modo de coqueteo, él se retiraba al baño. Pensó que seguramente eran demasiados sexys sus movimientos cadenísticos y que seguro se iría a tocar para calmar el ansia. Luego al hombre casi le dio un ataque al corazón cuando del menú, ella solicitó unas gambas al ajillo de primero y una pasta con salsa de pesto de segundo y lo difícil que fue volver a elegir otro plato ya que ella era fanática del ajo. Que había terminado tan mal la noche que él tipo le había mordido el cuello no una, sino dos veces, porque la primera se había enganchado el colmillo con uno de los enormes aros redondos que tenía y casi le arranca la oreja. Más tarde intentó besarla pero tenía tanto aliento a perro viejo que recibió una negativa y éste llevó su boca al otro lado del cuello, esta vez mirando bien de no enredarse con el aro. Y que a partir de ahí mucho más no recordaba.
Los médicos ante semejante relato le preguntaron diez veces si eso había pasado en serio o estaba borracha o confundida con alguna película, pero lo negó y confirmó que había sucedido las diez veces que fue preguntada. 
Se realizó los estudios tal como habían pedido los doctores y encontraron que la mujer no tenía más sangre en todo el cuerpo, constatando que el señor Drácula se la había chupado toda. Lo que se preguntaron, y varias veces, era cómo seguía en pie si ya no tenía más sangre y los nuevos analisís rebelaron un trabajo impresionante de Albano Drácula. El tipo había reemplazado cada mililitro de sangre chupada por leche larga vida y de ésta forma fue como pudo sobrevivir, y así comprendió el porque de una extraña palidez poco habitual en ella.
Lucía preguntó si podría continuar viviendo así y le dijeron que si no hubiese sido larga vida la leche estaría con problemas, pero con este tipo le quedarían unos largos años. Aunque le recomendaron que claro, con tanta leche en el cuerpo deje de tomarla, por lo menos hasta que tenga la necesidad de renovarla. Y que incluso podría vivir unos años más que el resto.

Cinco tracks de "To Record Only Water for Ten Days" (2001) John Frusciante
#1  Going Inside
#3  The First Season
#4  Wind Up Space
#13  In Rhyme
#14  Saturation

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