Tengo un amigo que el otro día en medio de varias birras, va y me dice:
- Es un problema loco, un garrón, si no fuera por lo que ven, no les interesa tanto el asunto.
- ¿Del fútbol? - le pregunté con una aceituna en la boca mirando el empate del Espanyol (que como Olimpo parecen se asociaron a este resultado).
- No pelotudo, ni me escuchás cuando te estoy hablando.
Tenía razón. Yo estaba más pendiente de la expulsión de Forlín y los ochenta minutos que nos quedaban por jugar con uno menos contra el Villarreal en el Madrigal, que del relato sobre lo hincha pelotas que se estaba poniendo la novia de mi amigo.
El tipo me había explicado la transformación que sufría su pareja al vivir de cerca, alguna de las siguientes experiencias o tópicos de felicidad de la vida y de lo que una pareja debe tener según los cánones impuestos en la cultura en la que vivimos:
Casamiento - hijos - viajes - vivienda - trabajo estable.
- Está mal el orden, es trabajo, vivienda, viajes y si la situación da, hijos. El casamiento ya sabés el ridículo que me parece.
Fuera de mi cuestionamiento sobre el orden (del cual estaba de acuerdo, pero se ve ella no), su preocupación recaía en el tema del contagio que provocaba ver amigos o parejas amigas realizando éstos sucesos.
- Culo veo, culo quiero chabón - me digo ofuscado de, se notaba, tanta discusión que había tenido.
Le dí la razón, la tenía sin dudas. Lo peor que le puede pasar a alguien que no le interesa casarse es ir a un casamiento.
- Y si es de un familiar peor - me dijo -. Las miraditas, los chistes recontrasabidos y trillados, una pesadilla.
- O te la comés y aguantas diplomáticamente, o ponés cara de perro para cortar los comentarios pseudograciosos de tíos, amigos y demás parentela para que se callen de una puta vez y entiendan que la importancia de la pareja no va por ahí - le dije poniéndome en su lugar.
Después me entabló lo mismo con los viajes. Si una pareja estuvo en Sumatra colgada a un poste en medio del último Tsunami, ella quiere estar ahí, con Tsunami o sin él. El tema es estar y demostrar cuanto viaje hicieron, compartir experiencias, discutir sobre tal o cual lugar.
- Una pesadilla - le dije -. Esto de los viajes es una pesadilla. Sobre todo para aquellos que no fueron y tienen que escuchar de quien estuvo, lo bueno que está el lugar y lo tanto que deberían ir.
Finalmente cuando el empate del partido estaba casi consumando (por suerte, con uno menos afuera es casi una victoria), me soltó lo de los pibes.
- Es visitar a un recién nacido y para quilombo. Culo veo, culo quiero. No importa la situación, el momento económico, nada. El tema es estar a la "altura" del resto, para que hablen, para que todo el mundo, conocido y desconocido, hable de la fabricación de criaturas sin la concebida responsabilidad y concientización sobre algo tan importante.
- La moda y la copia que tan mal le hace al ser humano - le dije tomando el último sorbo de birra -, pero no te ahogues que si tiene un centímetro de neuronas en funcionamiento se va a dar cuenta que estos asuntos no se tratan así, y si insiste, mandala a la puta madre que la parió sin contemplaciones. Si la prevalencia del reloj biológico y de los comentarios del resto de la gente es más importante que vos, no vale la pena seguir con alguien así.
Al final empatamos y estamos a mitad de tabla. Bien teniendo en cuanta lesiones, rivales y expulsiones.
Antes de irnos coincidimos en una cosa. En que tanto vuelo puede provocar aterrizajes forzados y peligrosos. Y ahí no hay vuelta atrás.
Cinco tracks de "Strays" (2003) de Jane's Addiction.
#1 True Nature
#3 Just Because
#5 The Riches
#8 Everybody's Friend
#11 To Match The Sun
Perry Farrel no para en vivo. No tiene buena voz, baila cualquier cosa y sin embargo parece todo lo contrario. Buen disco.
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